El LCL se cobra por metro cúbico con un mínimo; el FCL, por contenedor, lleno o no. Entre 10 y 16 m3 las dos cotizaciones se acercan, y cuál gana depende de gastos que no están en la tarifa principal.

Las bandas de volumen que importan

VolumenSuele ser más baratoPor qué
Menos de 8 m3LCLPagas solo el espacio usado, sin mínimo de contenedor
8–15 m3Comparar ambosLos gastos CFS en destino y el límite de peso deciden
Más de 15 m3FCLEl contenedor ya está pagado; el LCL suma manipulación en ambos extremos
Carga densa y pesadaFCLEl LCL va por tonelada de flete: el peso se paga otra vez

Gastos que se olvidan en una cotización LCL

  • Manipulación en CFS de origen y destino, a menudo facturada aparte del flete
  • Gastos de documentación y conocimiento de embarque, por envío y no por m3
  • Almacenaje en destino si el consignatario tarda en retirar
  • Inspección o repaletización cuando la carga no es apta para CFS

Tiempo y riesgo de manipulación

La carga LCL se manipula más veces: en el CFS de origen, durante la consolidación, en el CFS de destino y otra vez para la entrega. Cada manipulación es una ocasión de dañar una caja o contar mal un bulto. Un contenedor precintado se cuenta una sola vez.

El tránsito también se alarga: una salida consolidada puede partir después que el servicio directo, y el desconsolidado en destino suma días hasta la retirada.

Una regla de decisión que se sostiene

  • Menos de 8 m3: LCL, salvo carga pesada o frágil
  • De 8 a 15 m3: cotizar ambos, con gastos de destino incluidos, antes de elegir
  • Más de 15 m3: FCL, aunque el contenedor no se llene
  • Ventana de entrega ajustada: FCL o aéreo, porque el grupaje te quita el control de la salida

Envíanos bultos, peso bruto y m3 y cotizamos el envío en ambos sentidos, con los gastos de destino desglosados. Una comparación que esconde ese lado no es una comparación.