La consulta llega con una foto de un palé quieto en el muelle: la mercancía está, la cita existe y el almacén no la recibe. Casi todos los casos que vemos se reducen a seis cosas, y las seis salen más baratas en fábrica que en destino.

Un caso, anonimizado

Un vendedor envió tres palés a un centro logístico en EE. UU. Rechazaron dos: las etiquetas de caja llevaban el formato de la temporada anterior y una caja pesaba 26 kg frente a un límite de 22,7 kg. El tercer palé sí entró, lo que lo empeoró: media expedición en stock y media en un almacén esperando reetiquetado.

Los seis fallos

  1. Versión de la etiqueta. Los marketplaces cambian los formatos de caja y palé. Una etiqueta que pasó el año pasado puede fallar este; comprueba la versión vigente la semana en que imprimes.
  2. Peso y medidas. El estándar estadounidense suele ser 22,7 kg por caja y 63,5 cm en el lado mayor. Por encima, hace falta etiqueta de sobrepeso o la caja vuelve.
  3. Cajas mixtas. Varios SKU en una caja deben declararse como mixtas y marcarse; si no, el equipo de recepción no puede escanearlas al inventario.
  4. Cita y ventana. Una entrega sin cita confirmada, o fuera de la ventana, se rechaza. Es la que más duele, porque el camión ya está pagado.
  5. Precinto y estiba. Una sola tira de cinta, cajas abombadas o cajas interiores sueltas convierten el palé en inestable.
  6. Legibilidad del código. Un código arrugado en la esquina, tapado por cinta o impreso torcido es una caja rechazada en la práctica.

La lista antes de que salga el camión

  • Archivo de etiquetas descargado este mes y versión anotada en la orden de trabajo
  • Cada caja pesada; las que superan el límite, divididas o marcadas
  • Cajas mixtas marcadas y packing list que coincide con el número de cajas
  • Cita confirmada con el ISA o la ventana de entrega por escrito
  • Precinto en H arriba y abajo, sin cajas sueltas, palé enfundado y estable
  • Una foto por palé y un primer plano de la etiqueta enviados antes de despachar

Si ya ha fallado

Pide al almacén un informe de recepción con fotos antes de reenviar. Reetiquetar y repaletizar en destino es trabajo habitual y una segunda cita suele salir en pocos días. Lo que no se recupera es el reloj de almacenaje, que empieza mientras decides.

Envíanos el archivo de etiquetas, las medidas de la caja y la confirmación de cita antes de reservar el primer tramo. Lo comparamos con el requisito vigente y te decimos qué corregir en fábrica, mientras corregir aún es barato.